Una tarea muy gratificante que realizan profesores con niños que están en los hospitales. Acá te contamos de qué se trata esta hermosa labor.

El aula hospitalaria es una metodología educativa que tiene como objetivo enseñar a niños y jóvenes en edad escolar que padecen una enfermedad que les impide ir a un colegio. La dinámica de escuela que se da en ellas es muy diferente a la de una sala de clases tradicional, ya que en estas son los profesores los que llegan hasta los alumnos, a veces a la pieza en la que están acostados y en otras ocasiones en salas adaptadas para la enseñanza de un grupo de alumnos-pacientes que asisten en pijama.

La Fundación Carolina Labra desde 1998 ha sido pionera en brindar educación y dignidad a los menores que se encuentran en situación de enfermedad en nuestro país, ya sea hospitalizados o en tratamiento transitorio. Desde que se inició hasta ahora, cuenta con 12 escuelas ubicadas en los servicios de salud y con más de 40 profesionales, además de un programa de educación domiciliaria para quienes no pueden acudir al colegio.

Esta organización surgió de la mano de Sylvia Riquelme Acuña, doctora en educación de la Universidad Autónoma de Barcelona, quien deseaba que todos los niños y adolescentes que por algún accidente o enfermedad de mayor complejidad no pueden acudir a su escuela pudiesen ejercer su derecho a educarse.

Así nacieron las aulas hospitalarias, modalidad que recién el año 1999 fue reconocida por el Ministerio de Educación en la categoría de establecimiento educativo. Esto quiere decir que desde esa fecha forman parte del sistema educativo chileno, lo que les permite acreditar los estudios de los alumnos que allí participan.

Paralelo a esto, se creó la primera escuela de la Fundación, sin fines de lucro, la que estaba inmersa en el Instituto Nacional de Rehabilitación Pedro Aguirre Cerda, en la comuna de Peñalolén, establecimiento que funciona hasta hoy.

Actualmente la entidad cuenta con 40 docentes y 12 unidades educativas a lo largo de Chile, de las cuales 11 son colegios hospitalarios y una corresponde al programa de atención domiciliaria.

Las clases se imparten en dos modalidades: la primera está dirigida a pacientes que son incorporados al programa en el mismo hospital donde están siendo tratados, es decir, que son educados en el aula del hospital, con clases todos los días desde las 8:45 hasta las 12:00. Luego, almuerzan y continúan con sus terapias. Y también existe la posibilidad de que el docente se traslade al domicilio particular del paciente.

Aulas hospitalarias: cómo aprenden los niños en los hospitales
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