La primavera no es la única estación del año en la que podemos hacer un huerto, sin embargo se conjugan varios factores que lo hace más fácil. Hay más especies para sembrar y el clima mejora, lo que permite habitar más en el exterior y manipular agua con menos temor a que terminen todos mojados y se enfríen, además que a quien no le gusta regar las plantas y ver cómo aparecen los brotes? Al menos a mí me encanta y relaja, así que en mi hogar dijimos manos a la obra! Te animas?

Para comenzar un huerto necesitas:
1. Semillas de la estación o bien el vegetal que quieres reproducir, por ejemplo una frutilla para sacarle las semillas.
2. Contenedor para almácigos (nosotros usamos cajas de huevos, también te puede servir envases de yogurt, casatas de helado, caja de zapato, etc) si vas a sembrar una especie que no se pueda trasplantar debes usar directamente un macetero.
3. Sustrato, esto es tierra de buena calidad, aserrín, lufa, algodón o algo similar que retenga la humedad y sostenga las semillas.
4. Rociador de agua, de los típicos envases de productos de limpieza o los que usan para mojar el pelo en las peluquerías.
5. Opcional plástico de envolver comida o bolsa plástica transparente para crear un efecto invernadero.

Prepara a los niños con ropa adecuada para hacer los almácigos de su huerto, imagina la actividad y visualiza, según la edad y personalidad de tu hijo o hija, si va a ensuciarse con tierra, derramarse el agua, etc. De acuerdo a esto y considerando cómo está el clima el día de la actividad, elige el lugar donde armarán los almácigos y vístelos o desvístelos apropiadamente, por ejemplo si hace frío las botas de agua pueden ser una buena opción, si hace calor veraniego unos short y pies descalzos suenan perfecto.

Permite que el niño o niña llene la almaciguera

Con una cuchara pequeña muéstrale como ir llenando el o los recipientes con el sustrato que vayas a usar, recuerda que lo importante es el proceso, así que pacientemente déjalo experimentar y si se le cae un poco anímalo a hacerlo más lento, concentrado o a tomar mejor la cuchara, intenta siempre de mostrarle cómo hacerlo mejor en vez de decirle que lo está haciendo mal, de esta forma todos tendrán una mejor disposición.

Manos a la obra

Una vez llenos los recipientes con un dedo vayan hundiendo la tierra para hacer un hoyo, poner ahí las semillas y luego cubrirlas con una pequeña capa de tierra. En esta etapa, si el niño o niña es menor de 3 años sugiero que vayas haciendo una etapa a la vez, es decir hagan primero todos los hoyos, luego depositen todas las semillas y luego cúbralas con tierra. Si el niño o niña es mayor, anímalos a hacer el hoyo, depositar la semilla y cubrir con tierra cada almácigo a la vez, de esta forma los ayudamos a que desarrollen y saquen provecho de su capacidad de concentración y memoria que ya comienza a formarse.

Mantén la tierra húmeda mediante riego tipo lluvia

Con en rociador rieguen la tierra sobre lo sembrado hasta que quede húmeda, debe ser riego en forma de lluvia hasta que los almácigos estén lo suficientemente grandes para ser trasplantados al huerto, de otra forma se puede estropear la “cama” que cubre la semilla. Si no tienes rociador puedes construir uno con algún envase o bolsa perforándolo con una aguja. Es posible que esta etapa sea tan divertida que no quieran parar, una vez que la tierra ya esté húmeda anímalos a seguir regando o limpiando las hojas de otras plantas hasta que se acabe el agua o se mojen o ya sea hora de dormir, las actividades con agua te pueden dar material para todo el día, es más, una de nuestras actividades favoritas en verano es un rociador para cada uno en el balcón y a jugar!!

Invernadero casero

Opcionalmente puedes cubrir el envase con algún elemento que genere un efecto invernadero, esto ayuda a que la tierra se mantenga húmeda y no hayan cambios de temperatura bruscos para los “bebés plantas” que están germinando y ubica tus almácigos donde les llegue sol.
Disfruten regando las semillas a diario esperando que aparezcan los primeros brotes, cuida mantener la tierra siempre húmeda. Para niños mayores puede ser divertido ir registrando todo el proceso con fotografías, anotaciones, mediciones del brote, contar las hojas que van apareciendo y dibujar o describir su forma y color.
Te imaginas revisando esos registros cuando dejen el nido o junto a tus nietos? Yo no jajaja pero guardo registro de todo lo que puedo, porque tengo la certeza que algún día tendré tiempo de revisar y organizar todo lo registrado en estos intensos años y se que lo voy a disfrutar más que un helado de chocolate. Una herramienta que uso mucho para esto es mi cuenta de Instagram, que se ha convertido en una especie de diario de vida de mi maternidad, pero falta muchísimo más por organizar.

Como conservas tus recuerdos, los tienes ordenados o acumulas esperando algún día tener tiempo? Dicen que la fe es lo último que se pierde.

Comienza un huerto en primavera
Te gusto Recuerda votar